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Receta leche frita casera con canela y limón

Un postre tradicional, cremoso por dentro y ligeramente crujiente por fuera, perfecto para Semana Santa o cualquier momento en el que apetezca algo dulce y casero.

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Raciones

Para 96 personas

Tiempo de preparación:

20 min

Calorías:

210 cal

Ingredientes

  • 1 litro de leche entera
  • 120 g de azúcar
  • 100 g de harina de trigo
  • 40 g de maicena
  • 1 rama de canela
  • Piel de 1 limón (solo la parte amarilla)
  • 2 huevos
  • Harina adicional para rebozar
  • Aceite de oliva suave o girasol para freír
  • Azúcar y canela en polvo para espolvorear

Introducción

La leche frita casera es uno de esos postres que nos transporta directamente a la cocina de nuestras abuelas. En Cantabria, como en muchas zonas del norte, era habitual prepararla durante la Semana Santa junto a torrijas y buñuelos.

Su textura es lo que la hace tan especial: firme por fuera gracias al rebozado dorado y cremosa por dentro, con ese aroma inconfundible a canela y limón que llena la cocina mientras se prepara.

No es una receta complicada, pero sí requiere paciencia para que repose bien y adquiera la consistencia perfecta. El resultado merece totalmente la pena.

Instrucciones paso a paso

1º Aromatizar la leche

Separa un vaso de leche fría y resérvalo.

El resto ponlo en un cazo junto con la rama de canela y la piel de limón. Calienta a fuego medio hasta que empiece a hervir suavemente.

Retira del fuego y deja infusionar 10 minutos. Después, cuela la leche y elimina la canela y el limón.

2º Preparar la mezcla

En el vaso de leche fría que habías reservado, disuelve bien la harina y la maicena para que no queden grumos.

Añade esta mezcla a la leche aromatizada junto con el azúcar.

3º Cocinar la crema

Pon el cazo a fuego medio-bajo y remueve sin parar con unas varillas.

Poco a poco la mezcla irá espesando. Es importante no dejar de remover para que no se pegue ni se formen grumos.

Cuando tenga una textura espesa, similar a una crema pastelera muy densa, retírala del fuego.

4º Enfriar y reposar

Vierte la masa en una fuente rectangular forrada con film transparente o ligeramente engrasada.

Extiende bien la superficie y cubre con film en contacto para que no forme costra.

Deja enfriar a temperatura ambiente y después en la nevera al menos 2 horas, hasta que esté completamente firme.

5º Cortar y rebozar

Cuando la masa esté bien fría y sólida, desmolda y corta en cuadrados o rectángulos.

Pasa cada porción primero por harina y después por huevo batido.

6º Freír

Fríe en abundante aceite caliente a fuego medio hasta que estén doradas por ambos lados.

Retira sobre papel absorbente.

7º Rebozado final

Mezcla azúcar y canela en un plato y reboza las porciones aún templadas para que se impregnen bien.

 

Consejos y trucos

  • Remueve constantemente mientras espesa para conseguir una textura suave y sin grumos.
  • Si quieres una textura aún más cremosa, añade una yema extra a la mezcla antes de cocinar.
  • Corta las porciones cuando estén bien frías para que no se rompan.
  • Sírvela templada para disfrutar mejor su interior cremoso.

 

Variaciones

  • Puedes aromatizar también con piel de naranja.
  • Añadir una cucharadita de vainilla para un toque diferente.
  • Servir acompañada de helado de vainilla.
  • Espolvorear con azúcar glas en lugar de azúcar con canela.

 

La leche frita casera con canela y limón es uno de esos postres tradicionales que nunca pasan de moda. Perfecta para Semana Santa, celebraciones familiares o simplemente para darte un capricho dulce hecho en casa.

Y cuidado… porque una vez que la pruebas, siempre apetece repetir

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