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Receta buñuelos de viento tradicionales Semana Santa

Pequeños, esponjosos y ligeros como el aire, los buñuelos de viento son uno de los dulces más típicos de Semana Santa que siempre desaparecen en minutos.

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Raciones

Para 4 personas

Tiempo de preparación:

25 min

Calorías:

95 cal

Ingredientes

  • 125 ml de leche entera
  • 125 ml de agua
  • 100 g de mantequilla
  • 150 g de harina de trigo
  • 4 huevos medianos
  • 1 pizca de sal
  • Aceite de oliva suave o aceite de girasol para freír
  • 100 g de azúcar
  • 1 cucharadita de canela en polvo

Introducción

Los buñuelos de viento tradicionales son uno de esos dulces que anuncian que la Semana Santa ha llegado. En Cantabria, como en muchas zonas del norte, era habitual verlos en las pastelerías y también prepararlos en casa como un pequeño ritual familiar.

Su nombre viene de su textura: al freírlos, la masa se hincha y queda ligera y hueca por dentro, casi como si estuviera rellena de aire. Por fuera quedan dorados y ligeramente crujientes, y por dentro suaves y esponjosos.

Son fáciles de hacer, aunque tienen su truco, y lo mejor es que puedes disfrutarlos tal cual, rebozados en azúcar y canela, o rellenarlos para hacerlos aún más especiales.

Instrucciones paso a paso

1º Preparar la masa base

En un cazo, añade la leche, el agua, la mantequilla y la pizca de sal.

Calienta a fuego medio hasta que la mantequilla se derrita y la mezcla empiece a hervir suavemente.

2º Añadir la harina

Retira el cazo del fuego y añade la harina de golpe.

Remueve enérgicamente con una cuchara de madera hasta que la masa se despegue de las paredes y forme una bola compacta.

Vuelve a poner el cazo al fuego bajo durante 1-2 minutos sin dejar de remover para que la masa se seque ligeramente.

3º Incorporar los huevos

Retira la masa del fuego y deja que temple unos minutos.

Añade los huevos uno a uno, integrando bien cada huevo antes de añadir el siguiente. Al principio parecerá que la masa se corta, pero sigue mezclando hasta que quede suave, brillante y homogénea.

La textura final debe ser cremosa pero consistente.

4º Freír los buñuelos

Calienta abundante aceite en una sartén profunda a fuego medio.

Con ayuda de dos cucharillas, forma pequeñas porciones de masa y déjalas caer en el aceite caliente.

Fríe los buñuelos en tandas pequeñas. Verás que se hinchan solos y se dan la vuelta casi sin ayuda.

Cuando estén bien dorados por todos los lados, retíralos y colócalos sobre papel absorbente.

5º Rebozar y servir

Mezcla el azúcar con la canela en un bol.

Reboza los buñuelos aún templados en esta mezcla para que se impregnen bien.

Si quieres rellenarlos, haz un pequeño agujero con una boquilla y añade crema pastelera o nata montada.

 

Consejos y trucos

  • No pongas el aceite demasiado fuerte; si se doran muy rápido por fuera, quedarán crudos por dentro.
  • La masa debe estar templada antes de añadir los huevos para que no se cuajen.
  • Fríe pocos a la vez para que tengan espacio y se inflen correctamente.
  • Si no se hinchan, puede que la masa esté demasiado líquida o el aceite no tenga la temperatura adecuada.

 

Variaciones

  • Rellenos de crema pastelera, chocolate o nata montada.
  • Espolvoreados con azúcar glas en lugar de azúcar y canela.
  • Aromatizando la masa con ralladura de limón o naranja.
  • Bañados ligeramente con almíbar para una versión más jugosa.

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