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La desconocida fundación romana de Santander

Introducción

Cuando paseas por Santander hoy en día, es fácil dejarse atrapar por su bahía brillante, las terrazas del Paseo Pereda o la silueta del Palacio de la Magdalena.

Pero bajo ese aire moderno y marinero se esconde una historia mucho más antigua. Una historia que comienza hace más de dos mil años, cuando Roma decidió conquistar el norte de Hispania y, sin saberlo, puso la primera piedra de lo que con el tiempo sería la ciudad de Santander.

Sí, hablamos del Portus Victoriae Iuliobrigensium, un puerto levantado por los romanos en plena guerra contra los cántabros, allá por el año 26 antes de Cristo.

¿Por qué los romanos llegaron hasta Santander?

Imagina por un momento a Augusto, el primer emperador romano, mirando un mapa de Hispania en Roma. La península estaba casi toda conquistada, pero el norte, las tierras de los cántabros y astures, seguía resistiendo con uñas y dientes. Para un imperio que presumía de tener bajo control medio mundo, aquello era una espina clavada.

Así comenzaron las Guerras Cántabras, una serie de campañas militares que durarían casi diez años.

Roma movilizó a varias legiones completas —algunos cálculos hablan de hasta 50.000 soldados— para someter a unos pueblos que, pese a su menor número, eran tremendamente aguerridos.

Los cántabros no luchaban como Roma estaba acostumbrada.

No se alineaban en grandes formaciones en campo abierto. Eran maestros de la montaña, conocían cada valle, cada bosque, cada paso estrecho.

Su táctica era la emboscada, el hostigamiento, el golpe rápido y la retirada. Lo que hoy llamaríamos “guerra de guerrillas”.

Nace el Portus Victoriae: el puerto de la victoria

En este contexto, Roma necesitaba un punto de apoyo seguro en la costa para poder abastecer a las legiones, recibir refuerzos y controlar el Cantábrico. Fue entonces cuando se levantó el Portus Victoriae Iuliobrigensium.

Ese nombre, tan largo como solemne, se puede traducir como “Puerto de la Victoria de Juliobriga”.

Y no es casual. Juliobriga era la principal ciudad romana en Cantabria, situada cerca de Reinosa, y desde allí se irradiaba la autoridad romana hacia toda la región. El puerto, conectado a Juliobriga, era una extensión natural de ese poder.

¿Dónde estaba exactamente ese Portus Victoriae? La mayoría de los historiadores coinciden en que se situaba en lo que hoy es la bahía de Santander.

Una ensenada amplia, profunda y resguardada, perfecta para que los barcos romanos fondearan sin miedo a las tormentas del Cantábrico.

En otras palabras: un regalo de la naturaleza que Roma supo aprovechar.

La resistencia cántabra: orgullo hasta el final

Pero no todo iba a ser tan fácil. Los cántabros, pese a la abrumadora superioridad romana, resistieron con una tenacidad que sorprendió incluso a Augusto.

Se cuenta que algunos prisioneros cántabros preferían quitarse la vida antes que ser llevados a Roma como esclavos.

Otros quemaban sus casas y cosechas antes de entregarlas al enemigo. Y hubo quienes, acorralados en lo alto de las montañas, escogieron la muerte colectiva antes que la rendición.

El propio Augusto tuvo que desplazarse personalmente al frente, lo cual no era habitual en él, para supervisar las operaciones.

Y aún así, las campañas se prolongaron durante años, hasta que finalmente Roma logró imponerse hacia el 19 a.C.

Santander en sus primeros pasos

Una vez sometida la región, el Portus Victoriae comenzó a prosperar. No era todavía la Santander que conocemos, claro, pero sí el embrión de la ciudad.

Por allí pasaban soldados, comerciantes, artesanos y viajeros. Llegaban cargamentos de vino, aceite o cerámica desde otros rincones del imperio.

Y desde Cantabria se exportaban hierro, ganado, salazones y otros recursos muy apreciados.

Con el puerto, lo que era una simple bahía se convirtió en un centro de intercambio. Poco a poco, empezaron a asentarse gentes alrededor, dando forma a un pequeño núcleo que, siglos después, evolucionaría hasta convertirse en Santander.

Una curiosidad sobre el nombre

El nombre actual de Santander no viene de los romanos, sino de mucho después, ya en época cristiana.

La tradición cuenta que los mártires San Emeterio y San Celedonio llegaron en una barca de piedra hasta la bahía, y de Sancti Emeterii derivaría el topónimo “Santander”.

Pero si rascamos en lo más profundo de la historia, la raíz de la ciudad está en aquel Puerto de la Victoria que Roma fundó durante las Guerras Cántabras.

Sin esa base estratégica, tal vez Santander nunca habría tenido el impulso necesario para nacer.

¿Qué queda hoy de aquel pasado romano?

Paseando por la ciudad actual, no quedan demasiados restos visibles de aquella época. El crecimiento urbano y los siglos han borrado la mayoría de las huellas.

Sin embargo, los historiadores y arqueólogos coinciden en señalar que la bahía de Santander fue el lugar clave de ese puerto romano.

En cambio, si uno quiere respirar más de cerca ese aire romano, basta con acercarse a las ruinas de Juliobriga, en Retortillo (cerca de Reinosa).

Allí se conservan calles, viviendas y hasta una domus reconstruida que nos devuelve al tiempo en que Roma comenzaba a escribir la historia de Cantabria.

Santander: de puerto romano a ciudad moderna

Lo fascinante es pensar que todo lo que hoy es Santander —su puerto pesquero, su tradición marinera, su carácter abierto al mar— tiene su origen en aquel puerto romano.

Los romanos llegaron para dominar, pero al hacerlo dejaron también un legado: la idea de que esta bahía era un lugar privilegiado para el comercio y la vida.

Y esa idea, dos milenios después, sigue viva.

Curiosidad final

¿Sabías que algunos autores sostienen que el escudo de Santander, con las naves y la muralla, recuerda indirectamente ese pasado marítimo que comenzó en tiempos romanos?

Puede que el Portus Victoriae ya no exista, pero su espíritu aún late en los símbolos de la ciudad.

Preguntas frecuentes sobre fundación romana de Santander

¿Cuándo se fundó Santander?
Santander tiene su origen en el año 26 a.C., cuando los romanos, en plena conquista del norte de Hispania, levantaron el Portus Victoriae Iuliobrigensium. No era todavía la ciudad actual, pero sí el primer asentamiento organizado en la bahía.
¿Qué eran las Guerras Cántabras?
Las Guerras Cántabras fueron una serie de campañas militares que libraron los romanos contra los pueblos cántabros entre el 29 y el 19 a.C. Los cántabros resistieron con valentía, usando tácticas de guerrilla en sus montañas, pero finalmente Roma logró imponerse.
¿Por qué los romanos eligieron Santander para fundar un puerto?
La bahía de Santander ofrecía una protección natural perfecta para los barcos frente a las duras tormentas del Cantábrico. Era amplia, profunda y bien comunicada con el interior de Cantabria, lo que la convirtió en un punto estratégico para abastecer a las legiones romanas.
¿Qué significa Portus Victoriae Iuliobrigensium?
El nombre puede traducirse como “Puerto de la Victoria de Juliobriga”. Juliobriga era la principal ciudad romana en Cantabria, situada cerca de Reinosa, y el puerto estaba conectado a ella como prolongación de su poder y comercio.
¿Existen restos romanos en Santander hoy en día?
En la ciudad apenas quedan restos visibles del pasado romano, ya que los siglos y el crecimiento urbano los borraron. Sin embargo, muy cerca, en Juliobriga (Retortillo), se conservan ruinas romanas y hasta una domus reconstruida que muestran cómo vivían los romanos en Cantabria.
¿El nombre “Santander” viene de los romanos?
No, el nombre actual no procede de Roma, sino de la tradición cristiana. Se cree que deriva de Sancti Emeterii, en honor a San Emeterio, uno de los mártires patronos de la ciudad.

Fotos de la fundación romana de Santander

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