El Racing firmó en El Plantío una de esas victorias que pesan, que hacen ruido y que explican por qué este equipo es candidato al campeonato.
Un 0-2 sólido, maduro y casi quirúrgico ante un Burgos superado en todas las fases del juego.
Volvían los internacionales, regresaban Salinas, Peio y Puerta al once, y el equipo de José Alberto recuperaba argumentos, energía y jerarquía. Y se notó.
En los primeros minutos de la primera mitad el Racing salió flojo, pero a medida que el tiempo corría se fue asentando en el partido.
El primer gol llegó en el minuto 32, cuando Maguette se impuso en el área para firmar un cabezazo impecable que abrió el marcador.
Así se llegó al descanso, el Racing ganaba por la mínima, después de una primera mitad muy igualada.
Tras la reanudación, el guion apenas cambió. Los cantábros, con el marcador de su lado, median los tiempos del partido.
En el minuto 55, Villalibre convirtió el 0-2. El tanto llegó con suspense: el VAR revisó una posible falta, pero finalmente subió al marcador.
Con el marcador a favor, los cántabros supieron dormir el partido, gestionar los tiempos y arañar segundos en cada falta e interrupción.
Esta vez, los cambios de José Alberto fueron exactamente lo que se necesitaba: seguridad, oficio y frescura para matar el encuentro sin dejar resquicios.
En los minutos finales el Burgos intentó dar un paso adelante, pero la defensa racinguista —centrales y laterales a un nivel altísimo— apenas concedió. No en vano, el conjunto local solo logró realizar un disparo a puerta en todo el encuentro.
El Racing, con su indumentaria habitual, convirtió El Plantío en su propio patio de juego. Mandó, controló y, sobre todo, no sufrió.
Con los centrocampistas marcando el ritmo —en especial un Gustavo Puerta sobresaliente—, los cántabros manejaban la posesión y anulaban cualquier intento burgalés.
Además, con una seguridad defensiva que hacía tiempo no se veía consiguieron mantener la portería a cero —la segunda de la temporada y la primera fuera de casa— y dar una sensación de equipo compacto y ambicioso.
Una victoria redonda en un escenario que se había atragantado en los últimos años.
Un triunfo que sirve para dar un golpe en la mesa y para recordar que, con todos los efectivos disponibles, este Racing tiene licencia para soñar. Si juega como hoy, pocos podrán seguirle el ritmo.
Disfruta de la última hora del Racing | TikTok Con H de Helena

0 comentarios