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Catedral de Santander

Introducción

Hablar de la Catedral de Santander es hablar del corazón de la ciudad. No solo porque se alza en pleno centro histórico, dominando la vida que late a su alrededor, sino porque en sus muros de piedra se guarda gran parte de la historia de la capital cántabra.

Desde sus orígenes medievales como una sencilla abadía, pasando por su conversión en catedral, sus ampliaciones góticas, las reformas tras el gran incendio de 1941, hasta convertirse hoy en un punto de encuentro para creyentes, curiosos y viajeros de todo el mundo.

La Catedral de Santander no es solo un templo religioso. Es un símbolo vivo de la ciudad, un espacio que mezcla fe, arte, arquitectura y vida cotidiana. Quien la visita descubre no solo un edificio, sino un viaje a lo largo de los siglos.

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Historia de la Catedral de Santander

Orígenes: la abadía medieval sobre la colina

La historia de la Catedral comienza en el siglo VIII, cuando sobre la colina que domina la bahía se levantó un pequeño monasterio benedictino.

Su ubicación no fue casual: desde allí se tenía una posición estratégica para vigilar el puerto y proteger la villa.

Este monasterio fue conocido como Abadía de los Cuerpos Santos, en honor a San Emeterio y San Celedonio, mártires hispanorromanos que, según la tradición, dieron nombre a Santander (Sancti Emeterii → Sant Ander).

Con el tiempo, el monasterio se fue ampliando, acogiendo peregrinos que seguían la ruta costera del Camino de Santiago, y poco a poco se convirtió en el núcleo espiritual y social de la ciudad.

La influencia del puerto y el Camino de Santiago

Durante la Edad Media, Santander creció como puerto clave del Cantábrico. El comercio marítimo, especialmente con el norte de Europa, trajo riqueza y movimiento.

El monasterio se benefició de estas dinámicas, recibiendo donaciones y ampliando sus funciones. Además, la ciudad era paso de peregrinos hacia Santiago de Compostela, lo que reforzó la importancia de la abadía como lugar de acogida y devoción.

Del monasterio a catedral: el auge en la Edad Media

En el siglo XII, la villa de Santander recibió el fuero de Alfonso VIII, que impulsó su desarrollo. La abadía se consolidó como referente religioso y, con el paso de los siglos, fue transformándose en un edificio más ambicioso.

En el siglo XIII comenzaron las obras del templo gótico que hoy conocemos como Catedral de Santander, levantado sobre los restos de la primitiva abadía y de la Cripta del Cristo, que aún se conserva bajo el suelo de la iglesia.

La construcción fue lenta, como era habitual, y se prolongó durante los siglos XIV y XV.

Finalmente, en el siglo XVIII, Santander fue elevada a diócesis y la antigua abadía adquirió rango de catedral. Desde entonces, se convirtió en la sede episcopal y en el principal centro religioso de Cantabria.

Transformaciones, reformas y cicatrices del tiempo

A lo largo de los siglos, la Catedral sufrió numerosas transformaciones. Se añadieron capillas, se reforzaron muros, se abrieron nuevas ventanas y se adaptó a los estilos y necesidades de cada época.

Uno de los momentos más duros fue el incendio de 1941, que arrasó gran parte del casco antiguo de Santander y también afectó seriamente a la Catedral. Aunque sus muros de piedra resistieron, el interior quedó muy dañado y fue necesaria una profunda restauración que marcó su aspecto actual.

El gran incendio de 1941 y la restauración

El incendio comenzó en febrero de 1941 y arrasó más de 30 hectáreas de la ciudad. La Catedral sufrió daños graves: se desplomaron cubiertas, se quemaron retablos, archivos y parte del mobiliario histórico.

La reconstrucción posterior permitió modernizar ciertos aspectos y devolver al templo su función central en la vida de Santander.

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Arquitectura de la Catedral de Santander

Estilo gótico con personalidad cántabra

La Catedral de Santander es un ejemplo claro del gótico sobrio y austero, muy diferente al gótico flamígero de otras ciudades. Su fachada puede parecer sencilla, pero en esa sencillez reside su fuerza. Los contrafuertes, los arcos apuntados y las bóvedas de crucería marcan el estilo.

El templo consta de dos niveles principales: la iglesia alta (la actual catedral) y la iglesia baja (la conocida como Cripta del Cristo). Esta estructura de doble planta es una de sus grandes particularidades.

El claustro de la Catedral de Santander

Uno de los rincones más mágicos es el claustro gótico, construido entre los siglos XIV y XV. Se trata de un espacio cuadrado, rodeado de arcos apuntados y capiteles decorados, que invita al silencio y la reflexión.

Antiguamente, el claustro era el centro de la vida monástica, lugar de paso y de oración. Hoy sigue transmitiendo esa sensación de calma que tanto contrasta con el bullicio de las calles cercanas.

La Cripta del Cristo: el secreto bajo tierra

Bajo la catedral se encuentra la Iglesia del Cristo, también llamada Cripta del Cristo, considerada uno de los templos más antiguos de Santander. De estilo románico tardío con transición al gótico, este espacio conserva una atmósfera especial.

En sus muros se aprecian piedras reutilizadas de construcciones romanas y visigodas, lo que la convierte en un auténtico testigo de la historia más antigua de la ciudad.

Capillas y altares destacados

El interior de la Catedral alberga varias capillas dedicadas a distintos santos y advocaciones. Entre ellas destacan:

  • Capilla de San Matías, con un bello retablo barroco.
  • Capilla del Santísimo, donde se expone el Sagrario.
  •  Capilla de San Pedro, vinculada a la historia de los pescadores santanderinos.

Además, en la girola y el altar mayor se conserva parte del patrimonio artístico recuperado tras el incendio de 1941.

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La Catedral de Santander Hoy

Qué ver en tu visita

Visitar la Catedral es sumergirse en siglos de historia. No puedes perderte:

  • La Cripta del Cristo, con su aire austero y antiguo.
  •  El claustro gótico, un rincón de paz en pleno centro.
  •  La iglesia alta, con su nave central y capillas laterales.
  •  Los detalles de las bóvedas y vidrieras, especialmente tras la restauración.

Curiosidades y leyendas

La Catedral guarda numerosas historias curiosas:

  • Se dice que en la Cripta se custodiaron reliquias de San Emeterio y San Celedonio.
  • Algunos restos arqueológicos hallados en la zona prueban que el lugar estuvo habitado desde época romana.
  •  El claustro ha sido escenario de rodajes y visitas ilustres, desde reyes hasta escritores.

La Catedral y los Reyes de España

El templo ha acogido visitas reales, especialmente durante el tiempo en que el Palacio de la Magdalena fue residencia veraniega de la familia real española. Estos acontecimientos reforzaron su papel como símbolo de la ciudad.

Papel en la vida cultural y religiosa de Santander

Hoy, la Catedral de Santander no solo es centro religioso, sino también cultural. Acoge conciertos de órgano, exposiciones y actos que conectan la espiritualidad con la vida cultural de la ciudad.

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Guía práctica para visitar la Catedral de Santander

Cómo llegar

La Catedral se encuentra en pleno centro de Santander, junto a la Plaza del Obispo Eguino. Está muy cerca del Ayuntamiento y a pocos minutos andando de la estación de tren y autobuses.

  • Dirección: Plaza del Obispo Eguino, s/n, 39002 Santander.
  •  Transporte público: Varias líneas de autobús urbano tienen parada en las inmediaciones.

Horarios de la Catedral de Santander

Los horarios pueden variar según la época del año, pero en general:

  • Visitas turísticas: de lunes a sábado, mañana y tarde.
  •  Misas: todos los días, con varios horarios según la jornada.

(Recomendación: comprobar los horarios actualizados antes de la visita en la web oficial o en la Oficina de Turismo de Santander.)

Precio de entradas y visitas guiadas

  • La entrada suele ser gratuita para acceder al templo en horario de culto.
  • Para visitar el claustro y la Cripta del Cristo, puede haber un pequeño coste simbólico o donativo.
  •  Existen visitas guiadas organizadas que permiten descubrir rincones que normalmente pasan desapercibidos

Compra las entradas para la visita guiada aquí

 

Consejos para disfrutar al máximo

  • Tómate tu tiempo en el claustro: es uno de los espacios más bellos y tranquilos.
  • No olvides bajar a la Cripta: es la joya escondida.
  • Si puedes, coincide con un concierto de órgano: la acústica es impresionante.
  • Combina la visita con un paseo por el centro histórico y el mercado cercano de la Esperanza.
Catedral de Santander estatuas

Un símbolo vivo de Santander

La Catedral de Santander no es solo un monumento más en la lista de cosas que ver. Es el alma histórica de la ciudad, un espacio que ha sobrevivido a siglos de cambios, incendios y transformaciones.

Sus muros cuentan historias de monjes, peregrinos, marineros y ciudadanos que han hecho de Santander lo que es hoy.

Visitarla es descubrir no solo su arquitectura gótica y su Cripta románica, sino también la memoria de toda una ciudad.

Y cuando salgas de ella, alzando la vista hacia la bahía o perdiéndote por las calles cercanas, sentirás que has conocido un poco mejor el corazón de Santander.

Catedral de Santander Torre

Preguntas frecuentes sobre obtención del título de ciudad en Santander

¿Cuál es la historia de la Catedral de Santander?
La historia de la Catedral de Santander se remonta al siglo VIII, cuando en lo alto de la colina que domina la bahía se levantó un pequeño monasterio benedictino. Ese primer edificio, conocido como la Abadía de los Cuerpos Santos, guardaba las reliquias de San Emeterio y San Celedonio, dos mártires hispanorromanos que dieron nombre a la ciudad (Sancti Emeterii → Sant Ander). Durante la Edad Media, con el auge del comercio marítimo y la llegada de peregrinos que seguían la ruta costera del Camino de Santiago, la abadía fue ganando relevancia.
En el siglo XIII comenzaron las obras del templo gótico que hoy conocemos como Catedral, construida sobre la primitiva cripta. Siglos después, en el XVIII, Santander fue elevada a diócesis y el edificio se convirtió oficialmente en Catedral. Uno de los episodios más duros llegó con el incendio de 1941, que arrasó gran parte del casco histórico y dañó gravemente el templo. Tras una restauración profunda, la Catedral volvió a abrir sus puertas y hoy se mantiene como símbolo vivo de la ciudad.
¿Qué estilo arquitectónico tiene la Catedral de Santander?
La Catedral de Santander responde al estilo gótico, aunque con un carácter sobrio y austero, típico del norte de la Península Ibérica. No tiene la espectacularidad de las grandes catedrales castellanas, pero precisamente en esa sencillez reside su encanto. Sus elementos más destacados son las bóvedas de crucería, los arcos apuntados y los contrafuertes que sostienen los muros.
Uno de los aspectos más singulares es que se trata de una iglesia de doble planta: en la parte inferior se encuentra la Cripta del Cristo, de estilo románico tardío con transición al gótico, y sobre ella se levanta la iglesia superior, que es la Catedral propiamente dicha. A esto se suma un magnífico claustro gótico del siglo XIV, que es uno de los espacios más apreciados por los visitantes.
¿Qué se puede ver en la visita a la Catedral de Santander?
La visita a la Catedral de Santander permite recorrer varios espacios llenos de historia y arte:
• La Cripta del Cristo, la parte más antigua, con restos arqueológicos y un ambiente austero que recuerda a los orígenes medievales.
• El claustro gótico, un espacio silencioso rodeado de arcos y capiteles, ideal para disfrutar de unos minutos de calma en pleno centro de la ciudad.
• La iglesia alta, con sus naves, capillas laterales y detalles arquitectónicos fruto de las sucesivas restauraciones.
• Capillas históricas, como la de San Matías o la del Santísimo.
Además, el templo ofrece exposiciones temporales, conciertos de órgano y visitas guiadas que ayudan a entender mejor su relevancia histórica y cultural.
¿Qué curiosidades tiene la Catedral de Santander?
La Catedral guarda numerosas curiosidades que sorprenden a quienes la visitan. Una de las más llamativas es la presencia de la Cripta del Cristo, donde, según la tradición, se conservaron reliquias de San Emeterio y San Celedonio. Otro detalle curioso es que en su construcción se reutilizaron piedras de edificaciones romanas y visigodas halladas en la zona.
También es interesante saber que durante el periodo en que el Palacio de la Magdalena fue residencia veraniega de la familia real española, la Catedral recibió numerosas visitas de los reyes, convirtiéndose en un escenario habitual de celebraciones solemnes. Y, aunque no es tan conocido, el claustro ha sido escenario de rodajes de documentales y producciones culturales.
¿Cómo visitar la Catedral de Santander?
La Catedral se encuentra en pleno centro histórico, junto a la Plaza del Obispo Eguino y muy cerca del Ayuntamiento. Es fácilmente accesible a pie desde las estaciones de tren y autobuses.
En cuanto a horarios, suele estar abierta tanto para el culto como para las visitas turísticas. El acceso al templo principal suele ser gratuito, aunque para visitar el claustro y la Cripta del Cristo puede pedirse un pequeño donativo o entrada simbólica. Además, se organizan visitas guiadas que permiten descubrir rincones menos conocidos.
Un consejo: si tienes tiempo, intenta coincidir con un concierto de órgano, porque la acústica es impresionante. Y combina la visita con un paseo por las calles cercanas y el Mercado de la Esperanza, para vivir una experiencia más completa en el corazón de Santander.

¿Cómo llegar?

Te facilitamos este mapa extraído de Google Maps para que puedas llegar fácilmente a la Catedral de Santander. Solo tienes que hacer click en “Ampliar mapa” o en “Cómo llegar” y se te abrirá la aplicación de Google Maps. Os deseamos un camino increíble hasta este hermoso lugar.

Fotos de la catedral de Santander históricas

Fotos de la catedral de Santander actuales

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